sábado, 14 de abril de 2007

Al final de la escalera

Abrí la puerta y al final de una escalera ascendente estaba Casas.

Se me ocurrió que esa disposición de los ambientes, el hecho de que al abrir la puerta uno no tuviese más opción que ascender hacia, contenía un deliberado simbolismo. Por otro lado, pero en el mismo sentido, esta primera imagen no dejaba de tener un correlato con los hechos (no me animo a decir “realidad”): quiero decir, se marcaba la distancia entre un poeta en serio (Houses) y uno que hace lo que puede (este escribiente). Hacía mucho tiempo que no iba a una lectura, así que no pude sino experimentarme como un extranjero entre la fauna –en el mejor de los sentidos– literaria o bohemizante.

Había también un vaso al que estaba adosado Mairal.

El lugar, el C. C. Pachamama, estaba medio sold out. Yo no lo conocía y nuevamente caí en un momentáneo engaño: por fuera, es bastante feo: apenas una puerta y una pared con el nombre horriblemente escrito; pero por dentro es muy lindo, más bien amigable y simpático. Cinco poetas leyeron, con dispares resultados. Para no individualizar, cosa que sería muy desagradable en este caso, puedo decir que dos de los autores tuvieron una pobrísima performance textual, otro resultó interesante y a otro casi no lo pude escuchar, por encontrarme al lado de uno de los poetas que ya habían leído, quien se empecinaba en hablar con un confidente de un asunto que no parecía poder esperar.

Pero, como era esperable, el momento de Casas fue el más alto y señaló el límite. Su performance fue diferente no sólo por el texto que leyó (referido a Céline): los poetas anteriores leyeron sentados; Casas, en cambio, lo hizo de pie. Y esto me hizo pensar en que quizás haya ahí algo que pensar acerca de la comodidad y el compromiso con la poesía; que no solamente es poeta quien escribe poesía, sino también quien puede sostenerla con el cuerpo. Pero, en fin, tal vez sólo tuvo ganas de estar parado; de todas maneras, esa fue la impresión que tuve. El hecho de que estuviese parado también sumaba teatralidad y dramatismo al momento a causa de la posición de la luz, que lo iluminaba desde abajo dándole una siniestra fragilidad a toda la escena. Gran momento.

La velada se cerró, para mí, con la encantadora presencia de Alvy Singer, con lindas canciones que tienen –por lo poco que pude escuchar– cierto lejano gusto a cabaret francés, en algunos momentos, y también buenas letras. Hubo una de Leonard Cohen.

Y me fui mientras la música seguía sonando.

6 comentarios:

Nucífora dijo...

Yo casi voy a esa lectura, casi nos cruzamos allá entonces.
Este jueves hay otra lectura, imagino mañana la colgaré en mi blog para publicitar.

¿Vos escribís poesía o sos de esos lectores que, como definiría Casas en El spleen de Boedo, leen poesía, (en este caso el verbo correcto sería escuchan) pero no la escriben?

Nuestro Vietnam dijo...

Da la sensación de que en nuestro pequeño ambiente literario el público que lee poesía es solamente el propio "círculo" de poetas ¿no? En ese sentido, la situación es medio circular, me parece: los poetas se leen entre ellos y esa es casi la totalidad de su público.
Eso es lo que me parece, por ahí me equivoco kilométricamente y hay mucho lector de poesía que no es poeta, no sé.
En mi caso, escribí poesía cuando fui adolescente, luego de descubrir a Pizarnik. Pero, ¡era tan mal poeta que daba vergüenza! :)
Hoy sólo me atrevo con la narrativa: la poesía es algo muy serio, muy grande; demasiado cerca de lo sublime para mi humilde condición criolla. :)

Con respecto a lo que decís que dijo Casas, me parece que más que pensar en ese tipo de público, me gustaría más tener en cuenta a aquellos que no escriben sino que viven la poesía o lo poético (sea lo fuere que esto último quiera decir :P

Espero que si llegás a ir a esa lectura de este jueves, encuentres material para algún posteo, así me entero de cómo vino la cosa, porque no creo que pueda ir (aunque haré el intento).

Supongo que en algún "evento" dejaremos de lado el "casi" para cruzarnos de hecho (aunque eso suceda sin saber cuál de esos rostros corresponde al particular nombre propio, ¿no?)

¡Saludos!

Nucífora dijo...

NV:
AL final no pude ir ayer, por lo tanto no puedo relatar el evento. Pero te recomiendo que leas, en nación apache, el artículo de alejandro soiffer (el rufian) "la poesia no paga. El crimen si" y el de mory ponsowy sobre la poesia "un pais de poetas". Ambos son muy interesantes.

Es ambivalente lo que pienso de la poesía actual, hay mucho de lo que anda dando vueltas que no me gusta, y soy de esas lectoras de poesía que también escriben poesía.
De hecho, ahora en mayo o junio sale mi libro en Huesos de Jibia, la editorial de Walter Cassara, uno de los poetas jóvenes que más me gustan. Lo conoces?

Nuestro Vietnam dijo...

Sí, leí hace un tiempo los artículos que mencionás, aunque no recuerdo bien lo que decían, así que les voy a pegar un vistazo nuevamente.
¡Qué bueno que puedas editar tu libro! Me imagino que debe de ser muy emocionante ¿no? No conocía esa editorial ni a ese poeta hasta ahora, pero investigaré acerca de él, ya que me lo recomiendas.
Desde ya que voy a intentar leer tu libro cuando salga (supongo que a su tiempo lo anunciarás en tu blog ¿no?).
La verdad, te felicito; espero que alguna vez yo también pueda hacerlo (sin caer en Dunken, claro):P
No dejes de anunciar próximas lecturas o cosas por el estilo.

¡Saludos!

Nucífora dijo...

El blog de walter cassara es www.waltercassara.blogspot.com
ahi hay varios de sus poemas.
Lee máquina de trinar.

En mi blog, en archivos anteriores, está la gacetilla de prensa de la editorial huesos de Jibia.

En mi blog anunciaré más lecturas, y por supuesto, la de mi libro, que será en mayo o en junio en el centro cultural rojas. Sale con el de osvaldo bossi, el de beatriz vignoli, el de guadalupe muro y el de gustavo gottfried. Conoces a alguno?

Si tenes ganas podés mandarme tus poemas por mail y te doy una opinion
slds

Nuestro Vietnam dijo...

Conozco a Beatriz Vignoli por su blog, pero no a los demás. Me avergüenzo de mi ignorancia, aunque lo bueno es que ahora que me los mencionás puedo googlearlos y ver si hay algo de ellos dando vuelta por ahí.

Mis poemas son muy malos, no merecen ser leídos. Además dejé de escribir poesía hace ya mucho tiempo. Ahora mismo intento terminar un texto que no sé todavía si va para novela o para nouvelle. Por otro lado si te mandara algo y me hicieras una crítica mala... no sé si lo podría soportar... qué pelmazo ¿no? :)